Por qué hacemos lo que hacemos
La Copa del Rey de este año me ha llevado a reflexionar.
El Real Madrid jugó contra el Osasuna (¿o es al revés?). Mi aitatxi* fue futbolista de Osasuna durante cuatro temporadas (1927-1931).
Es decir, yo soy del Osasuna por puro azar. Igual que los del Madrid probablemente lo sean también por azar.
Casi todo lo que defiendes con vehemencia depende de la familia en la que hayas nacido. No te desgastes.
O sí.
La cuestión es que el centro de Pamplona se convirtió en el gran orinal al que nos tienen acostumbrados los sanfermines.
La combinación del aroma resultado del alcohol y los diversos fluidos corporales, sumada a los gritos, la falta de pudor y el histrionismo de los adultos frente a su prole, resultaba de lo más sugerente.
Tanto me sugirió que me encerré en casa a cal y canto (algunos dicen que «reniego de ser navarro». Nada más lejos).
¿Por qué nos comportamos así? ¿Tiene este percal algún sentido evolutivo que yo no logro adivinar?
Al día siguiente me desperté con Instagram lleno de fotos de madres. ¿Las madres tendrán cuenta en Instagram? ¿A quién le estamos dando las gracias por ser nuestra madre si ella no nos lee? ¿Y por qué hice yo, a la noche, un desnudo emocional en esa red después de ver la película 20.000 especies de abejas?
Encendí la tele. Debía parar cuanto antes esa inercia exhibicionista.
¡PUM!
Nacho Vidal en Lo de Évole.
Nuestro autor de referencia en estos asuntos (los asuntos humanos) es Pablo Rodríguez Palenzuela. Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de guardia al que acudí después de apagar la tele.
Palenzuela sabe por qué hacemos lo que hacemos. Dice que «los humanos nos separamos de los actuales chimpancés hace al menos siete millones de años».
(Increíble, pero cierto).
También dice que «existe una evidencia considerable en favor de la hipótesis de que los humanos nos domesticamos a nosotros mismos».
(Diría que unos más que otros).
Y que «la desigualdad social ha dejado huellas en nuestro genoma como consecuencia del exagerado éxito reproductivo de algunos individuos».
(A ver si al final va a tener sentido eso del CrossFit pasados los 40).
Cómo entender a los humanos en 326 páginas.
Una delicia de libro para dejar de lado el cuñadismo.
«No es un libro de autoayuda aunque le podrá ayudar. Si es usted humano, estoy seguro de que le va a interesar».
¿Cómo entender a los humanos? El libro
Un abrazo rojillo,
Oihan
P.D.: Acabo de enterarme de que Sálvame ha acabado. Ahora el espacio es para Ana Rosa Quintana. No tenemos remedio.
*Aitatxi es abuelo en vasco